Ante un fuerte repudio de familias cristianas y no cristianas, empieza por las redes sociales y otros medios alternativos, la fluidez de una información que busca frenar el congreso que fomenta a niños y niñas a que puedan readecuar su naturalidad corporal y física, mediante tratamientos que primeramente serán manifiestos a los profesionales de la salud y otras disciplinas. Esta vez en Córdoba, con el aval del propio Estado provincial. El 17 de noviembre , la Universidad Provincial de Córdoba (UPC) abre las puertas de la Ciudad de las Artes para el 2° Congreso Nacional de Niñeces y Juventudes Trans , organizado por la agrupación La Casita Trans.
En una parte del comunicado, señalaron lo siguiente:
"Lo presentaron como un evento académico. Pero no lo es.
Detrás del cartel de “diversidad y derechos” se esconde un plan de adoctrinamiento que pretende convencer a niños y normalizar en menores la idea de que pueden “readecuar” su cuerpo con hormonas o cirugías.
Los temas lo dicen todo: “Litigio Transfeminista”, “ESI y diversidad sexual”, “Fundamentalismos en la región LATAM” y un “Forito de Niñeces Trans” donde se prevé la participación de menores.
¿Educación? No.
Propaganda ideológica dentro de una universidad pública, pagada con el dinero de todos los cordobeses.
Esto no pasa por casualidad.
Es parte de un fenómeno que se repite en toda la Argentina: la infiltración de una ideología que pretende redefinir la infancia desde los organismos del Estado, usando universidades, escuelas y dependencias públicas para legitimar discursos que no tienen consenso científico ni social.
Ya lo vimos la semana pasada en Tucumán. Y ahora Córdoba es el nuevo objetivo.
En esta provincia, esa avanzada tiene nombre: La Casita Trans.
Se presenta como un espacio de acompañamiento familiar, pero desde 2018 y bajo el discurso de la inclusión, La Casita Trans interviene en escuelas y organismos públicos para instalar la idea de que los niños pueden “transicionar” desde la infancia.
A través de materiales y capacitaciones docentes, promueven una educación ideológica que reemplaza la ciencia por el activismo."
Algunos comunicados afirmaron:
"El congreso que organizan, el segundo a nivel nacional, está oficialmente destinado a adultos —docentes, psicólogos, trabajadores sociales y activistas— pero su verdadero objetivo es definir cómo esos adultos deben intervenir sobre tus hijos.
En otras palabras, cómo pervertir a tus hijos y enseñarles a cuestionar todos los valores que vos les transmites: hormonización y cirugías para todos.
Y te recuerdo: todo eso ocurre con el sello oficial de la Universidad Provincial de Córdoba y con recursos pagados por los contribuyentes.
¿De verdad esta es la prioridad del Gobierno provincial? ¿Para esto pagamos impuestos?
El Estado que debería proteger y educar con la verdad, hoy confunde y abandona. No hay peor traición que la de un gobierno que deja desprotegidos a los más inocentes.
Esto es una ofensiva directa contra la infancia, y vos y yo somos el límite.
Si decimos BASTA ahora, podemos marcar un precedente histórico: nuestros hijos no se confunden, no se manipulan, no se usan como bandera política.
Tu firma hoy envía un mensaje directo a la casilla del gobernador Martín Llaryora y a la de la rectora Julia Oliva Cúneo. Llenemos sus bandejas con la voz de miles de familias: que sepan que no estamos dispuestos a permitir que se use nuestro dinero para adoctrinar a los niños."